28.9.10

Luz.

Tengo y quiero, quiero y tengo,
gracias a la misma razón por la que me sostengo, hoy tengo paz
y esta luz que me ilumina gratis, sí, todos mis bienes pa' tí, 
yo le saco punta al lápiz, que quiero volar.


Un rayo de energía penetra mi cuerpo, siento el aura, 
de aquella que me llena, que me fragua.
Dejo esa responsabilidad en tus manos y no me espanto,
no me estanco, tú, más vital que el agua.


Recuerdo cuando me aguantaba allí arriba sin nadar,
la superficie es fría y me bajaba,
me ahogaba, por eso de no poder respirar...
Intentaba no estar, pero así la situación se agrava.


Ya no tengo saliva, ahora se me caen las babas,
somos yo y tú, tú y yo y una cama.
Nada...nada que no pueda lograr,
desde que tu cabeza se convirtió en mi segundo hogar.


El primero es aquel sitio donde esté contigo, 
si tienes frío yo te hago de abrigo.
Tan sólo escúchame, mírame, desnúdame con la mirada,
paso de sensaciones que no dicen nada.


Contigo todo, contigo puedo,
conmigo puedes tenerlo todo sin empezar de nuevo.
En este juego de iluminar al otro hasta cegar,
yo ya no veo nada y eso es lo más bueno...


Vivo por tu felicidad y el resto no me importa, 
me aportan, pero a la hora de la verdad, sobran...
Me encanta sentir esto, me encantas tanto..
me encanta ver como sonríes cuando te canto..














De un astro para una luciérnaga.

26.9.10

Te toca.


















Bienvenida al centro de la tierra. Tus manos. Tus pies. Tus labios.
Estás hecha para vivir. Para sentir. Para respirar.
Estás obligada a tocar. A caminar. A gritar.
Te equivocas agarrando. Corriendo. Callando.
Bienvenida al centro de la tierra. Tus manos. Tus pies. Tus labios.




VERDE.

21.9.10

Bomba!

Tranquilo corazón, hoy estás a salvo.
Tranquilo corazón, hoy no voy a hacerte daño. Guardé el escudo y las armas volaron. Convirtiéronse en ceniza, o polvo latente, latente bajo las sábanas de otoño.
Ya no hace frío. Ya no hace calor. Ya no hace nada que tú no desees.
Voy cantando, corriendo, sudando, respirando aire húmedo, fresco, embriagador...
Voy volando a ras de suelo mientras bombeas rápidamente. Impaciente. Fuerte, más fuerte que nunca. Ansioso por descubrir lo que hay al otro lado del miedo.
¿A quién proteges cuando te encierras?, ¿a quién intensas salvar cuando pretendes no sentir?
¿A quién quiero, quieres, queremos...engañar?
Tú y yo haremos un trato bajo este dulce manto de alergia sensacionalista.
Yo y tú volveremos a llevarnos con el tiempo, con la espera, con el suelo...con la tierra.
Por que no espero nada de este instante mas que un pequeño regazo en las palabras que brotan del lado más escondido y sincero de tí, corazón.

20.9.10

Águila..

Bonito cielo, le dije al día.
Los pies descalzos sobre el sueño me resultaba lo más placentero que había rozado en mucho tiempo, ni siquiera la sequedad de mi garganta podía parar aquel frenético instante.
Parar un instante…
Quien quisiera mi cabeza para hacerlo eternamente. Quien quisiera mi envoltorio, para palpar este placer. Quien quisiera mi corazón, para sentir tanto al mundo.
Mi sentir era distinto, como el de un pájaro por su dueño, tan arriesgado y precioso, que ni siquiera las nubes, que todo lo ven, podrían entenderlo.
Me desgarraría el alma, este frágil y cálido alma de águila.
En otra vida un águila yo era. Solo una energía tan embriagada de libertad podría sentirse como me siento.
Solo un enorme y majestuoso águila. Solo alguien que no vá con la corriente.
¿Quién era yo?...¿qué me pasaba a mí?
Qué hace que un águila, con toda eterna libertad…se sienta tan alejado del suelo. Tan atado a sus alas, tan lleno de… 





















El cine, el amor. La tierra, las flores, el color verde, la magia. El contratiempo, el desorden. El caos. Las cortinas, el humo, atardeceres, las retinas brillantes. Astro, el sol. La lluvia, pasar frío. Caramelos, momentos. Los vuelos, las caídas, los cuadernos... La imaginación