9.2.11

Lluvia de estrellas.

Nos tumbamos en la azotea recibiendo el dulce frío de un 30 de Agosto. Cielo estrellado.
Las nubes abrieron paso a nuestros curiosos ojos, impacientes por ver una verdadera lluvia de estrellas.
Fueron muchas, de un lado para otro, sin pausas, desvaneciéndose en la nada. 
No era aquel mi deleite, ni el suyo.
Sentí como mis ojos se desvanecían detrás de la luna, al igual que los suyos. Logré irme más allá, como cuando tienes 6 años y notas absolutamente toda la mágia y energía de mundo.
Aquella vez nos perdimos en el infinito...desvanecimos la luz en la mirada, envié mi corazón lo más lejos posible de la realidad.
Busqué el sentido. 
No lo he encontrado, pero sé que hice bien en no elegir el mismo camino que tú.




23.1.11

Queridos...

Querida mente, aunque te sientas libre, 
aunque hagas siempre lo que creas debido, 
aún por encima de creer tener siempre la razón, 
déjame decirte que estás en la peor de las libertades.
Querido corazón, aunque te sientas atrapado débil e insensato, 
aunque dudes de tus cualidades, 
aún cuando creas que todo lo que haces no tiene sentido, 
déjame susurrarte que te encuentras en el rincón más 
hermoso e infinito del mundo.

Yo solo soy vuestra máscara, 
un cúmulo de huesos donde se os permite luchar entre los dos. 
Yo soy el único lugar donde sois reales.




19.1.11

Hoy tampoco te encontré

Quería alejarme de la ciudad para inspirarme pero al sentarme en ese banco, 
frente a tantos ojos que no me miran, frente a tantos labios que no se dirigen a mi; 
decidí que elegiría mi propia fuente inspiradora.
Una historia que nadie va a contarme, una miradas que solo yo veo,
manos que solo yo observo, que nadie atiende.
Vuelco mi atención en el más pulcro y mínimo detalle. 
Lo vuelco en las palabras, su sonido...lejano, de otros labios. 
He observado que por las calles se pierden más lágrimas que dinero, 
más prisa que tiempo, más pensamientos que el caminar.
Carmín en el cuello de la camisa, un ramo de flores colgado al revés,
ayudando a sobrevivir los hermosos tulipanes, 
juguetes deseados que nunca acompañan al niño que mira por la cristal, 
pasteles que te ven pasar y se muren por ser saboreados.
Palomas astutas, perros olisqueadores, árboles alborotados,
cielo cubierto, tierra despierta...
Pero no apareces. Un día más esperé en otra inspiración, 
y llamé a la sensación más profunda y fuera de órbita que encontré...
pero aún así tú nunca estás y yo siempre creo estar a punto de encontrarte.
Espero acertar en la próxima calle.

18.1.11

Pausas

¿Me abres la puerta
He vuelto, te echaba de menos. Se que el que no se me den bien las despedidas no es excusa para haber desaparecido así, pero otros vientos me aclamaban. 
Estoy dispuesto a volver a mancharme las palabras y a coser las tuyas. 
Qué me dices de una cita. Un bar, cualquier carretera, árboles, verdades.
Al fin y al cabo las pausas no son finales.

El cine, el amor. La tierra, las flores, el color verde, la magia. El contratiempo, el desorden. El caos. Las cortinas, el humo, atardeceres, las retinas brillantes. Astro, el sol. La lluvia, pasar frío. Caramelos, momentos. Los vuelos, las caídas, los cuadernos... La imaginación