18.9.10

púrpura.


-Ya te puedes quitar la máscara, Amapola. Te descubrí.
Descubrí un encanto encantado por ideas envueltas de sentimientos.
Sí, así es como dejan de ser ideas, para convertirse en principios.
Descubrí tu lado más amargo...



















Si hay algo contra lo que nunca podrás luchar, es contra tí mismo. Podrás equilibrarte, conocerte, apaciguarte, entenderte...pero nunca ganar o perder.
Las luchas sin finales quedan mejor en la imaginación, como los unicornios verdes, en vestidos rosas.
No hay amor en las intenciones. 
No hay sonrisa en las verdades.
No hay razón sin multitud-es...triste, me dijo un sueño. Es triste.











De vez en cuando me susurran las sábanas, un poco de tranquilidad para almohada. Un poco de menos pensar, quizá.
Quizá menos sollozo destrozando la noche.
Tal vez, menos furia en querer bienestar.
Puede que solo aclame un poco de...
un poco de...

un poco de un poco de un poco de tan solo un poco de...



Inefable. Como tus lágrimas en el dolor de otro.
Como ser persona. Inefable.














Good bye, night.
I'm dream.

16.9.10

Tal vez...

No busco más allá de lo que hay. Nunca lo he hecho y siempre he pensado que sí.
En su camino, el ser humano experimenta toda clase de sensaciones lejanas a la realidad.
Detesto esa palabra. Realidad. Como si ... como si... como si no pudiera expresar nunca un como sí. No sé si me entiendes, como si...
No, no hay un como si... porque todo tiene que ser de alguna manera. Todo es de alguna manera. Todo es... todo es...
¿Qué es todo?, al fin y al cabo...acabamos en el mismo punto sin final. En la misma bola de incertidumbre, porque nadie afirma lo que sientes. Nadie siente lo que intuyes. Nadie intuye lo que sabes. Nadie sabe lo que sientes...
y así.... constantemente.

...



Hasta que un día te despiertas, pensando que... si te abrigaras bien, si eligieras una buena música de compañía y decidieras salir ahí fuera con otra intención en la mirada...



báh, nada. Al final siempre acabo acostándome pensando en que mañana, será exactamente lo mismo.
O tal vez no....

8.8.10

He tenido un sueño.

Invencibles.

Cuantas veces hubiera deseado escuchar esa palabra, pero me supo mejor cuando el susurro tras la espalda sonó como una bocanada de aire fresco. Invencibles.
Nada podía hacernos daño... ni siquiera todo aquel mundo cayendo tras nuestras espaldas.
Yo nunca he querido formar  parte, así que no sentí pena alguna.
Sinceramente, me sentía envejecida. Como si todo lo que pasa ante mis ojos fuera una constante repetición.
Las mismas palabras en bocas distintas. Los mismos tonos de voz. La misma ropa. Los mismos cabellos.
Las mismas ideas.
Repetición tras repetición.
El mundo es demasiado grande, demasiado intenso. Demasiado...amplio.
¿O...era?
Tantos años de evolución, para carecer de la mayor capacidad para sobrevivir.
Aprovecharlo.

El cine, el amor. La tierra, las flores, el color verde, la magia. El contratiempo, el desorden. El caos. Las cortinas, el humo, atardeceres, las retinas brillantes. Astro, el sol. La lluvia, pasar frío. Caramelos, momentos. Los vuelos, las caídas, los cuadernos... La imaginación